Fundación Academia Europea de Yuste
Información sobre la Unión Europea (Convocatorias, Noticias, Documentos)CulturaNotas de Prensa de la Fundación
|Inicio Inicio | Correo Correo | Noticias Noticias

La Fundación

  ·Objetivos
  ·Patronato
  ·Información
  ·Publicaciones
  ·Documentos
  ·Colaboradores

Premio Europeo Carlos V

 ·El Premio
 ·Premios 1995-2004
 ·Premio 2006

La Academia

 ·Objetivos
 ·Académicos
 ·Consejo Asesor

Documentación

 ·Recursos generales
 ·Carlos V
 ·Europa Social

Actividades

 ·Actividades 2007
 ·Archivo

Noticias

 ·Noticias 2007
 ·Archivo

Principios y objetivos

La Fundación Academia Europea de Yuste se constituyó el 9 de abril de 1992 como fundación socio-cultural de carácter permanente. La Fundación nació con el deseo de revalorizar en el contexto europeo la estrecha vinculación del Monasterio de Yuste con la vida y muerte del emperador Carlos V. El valor simbólico del Monasterio y la significación histórica del último emperador de Europa otorgan a la Fundación una sólida dimensión extremeña, española y europea. Si el Emperador cerró en Yuste, el 21 de septiembre de 1558, uno de los capítulos más relevantes del libro inacabado de la historia de Europa, la Fundación Academia Europea de Yuste, siglos después, aspira a revitalizar e irradiar desde Extremadura el europeísmo, el dinamismo y las expectativas que Carlos V atesoró en la paz de este monasterio extremeño.

La Fundación orienta sus intereses culturales y sociales hacia el conocimiento y difusión de las raíces histórico-culturales de los pueblos y naciones que conforman la Europa actual. Asimismo, la filosofía que defiende la Fundación Academia Europea de Yuste, se materializa en un mensaje, en el que se asume que la Europa de Maastricht representa un momento decisivo del proceso de vertebración, con la declaración de voluntad explícita de construir la Unión Europea, afirmando su doble dimensión política y económica, y considerando que la ciudadanía común y la moneda única han introducido dos elementos motores de gran poder, que no lo serían, si no se consideraran junto a otros tan importantes como la cultura y la cohesión económica y social. El reto tras la ampliación a 25 Estados miembros hace que la Unión Europea cobre una dimensión y unas expectativas mayores en el mundo.

Para alcanzar la vertebración europea, todos los objetivos de carácter económico y político tienen que ir acompañados al mismo tiempo del interés en profundizar en la identidad cultural europea, base indispensable para la consecución plena de la integración cultural de su diversidad. Con este objetivo, la Academia Europea de Yuste, tiene que tratar de fortalecer la investigación que tenga que ver con la cultura europea, con los principios y valores en los que se basa la Unión Europea, especialmente en los ámbitos históricos y culturales y en los que sustentan la Europa Social.

Sus seminarios, congresos, publicaciones y conciertos anuales, así como sus órganos rectores principales -el Patronato y los Académicos de la Academia Europea de Yuste- y las actividades de continuidad -los Centros de Documentación virtuales y la Uni-di-versidad Europea de Yuste-, muestran y refuerzan al mismo tiempo las orientaciones fundamentales de la Fundación, que la han llevado a ser considerada por la Unión Europea desde el año 2000 "Organización de Interés Cultural Europeo":

Unidad en la diversidad

El conocimiento del mosaico de las culturas europeas constituye el fundamento esencial de toda futura integración, real y fructífera, de Europa. Asumiendo esta premisa, la Fundación realza la importancia de cada una de esas piezas o teselas: privado de cualquiera de ellas, el mosaico europeo se empobrece; aunadas y resaltadas todas las teselas, se advierte nítidamente la imagen del conjunto, sostenido por un haz de relaciones constantes, establecidas a lo largo de una historia compartida de encuentros y desencuentros.

Desde esta perspectiva, la Fundación pretende conciliar la diversidad evidente de las culturas europeas y la unidad identificable de la cultura de Europa. Esta conciliación media necesariamente entre la constatación de la multiculturalidad y la aspiración final de la Fundación: una verdadera interculturalidad que fomente el entendimiento y la comprensión mutua. Tolerancia y diversidad cultural se implican mutuamente: si la tolerancia asegura en el marco europeo una sociedad abierta y respetuosa con la diversidad, necesita a la vez de su presencia real para trascender el estado de mero principio ético sin aplicación posible.

Identidad europea

La Fundación considera que la integración efectiva de los pueblos, regiones y países de Europa depende, en último término, del sentimiento de su pertenencia a una cultura unitaria y de la conciencia de la propia participación de todos ellos en la creación de la identidad europea. Sin ese sentimiento de verdadera ciudadanía europea, las relaciones entre ellos no rebasarían los límites de unos vínculos económicos y políticos compartidos; sin la conciencia de su contribución cultural en la creación de la identidad europea, la cultura unitaria se convertiría en una cultura unificadora.

Dimensión cultural integradora

La Fundación reivindica un concepto de cultura amplio, dinámico y formativo. Amplio, puesto que sus actividades abarcan tanto el concepto de cultura humanista de las Artes y las Letras -incluidas las realidades que se imponen actualmente con la cultura popular, las industrias culturales y las nuevas tecnologías de la información-, como los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias. Dinámico, porque todas las culturas están influenciadas por otras e influyen a su vez en éstas: un hermetismo exacerbado, lejos de preservarlas, las condena a la consunción. Formativo, finalmente, porque la Fundación considera que la cultura es un derecho inalienable de los ciudadanos europeos y un paso decisivo en su plena participación en la sociedad. Para posibilitar el reconocimiento de este derecho, la Fundación pretende facilitar el acceso de todos los ciudadanos a los bienes culturales e implicarlos personalmente en sus actividades, como participantes pasivos o activos de las mismas. En el futuro, la continuidad de esta práctica supondrá la superación del estadio de la democratización de la cultura y la consecución de una verdadera cultura democrática: del ciudadano participante al ciudadano participativo.

 

Comunidad Europea
Con el apoyo de la línea presupuestaria de la Comunidad Europea:
"Apoyo a organizaciones que promueven la cultura Europea"
© Fundación Academia Europea de Yuste, 2007

border=0