PREMIADOS

Comité Europeo de las Regiones

Premio 2026

En esta XIX edición, el jurado ha decidido otorgar el Premio Europeo Carlos V al Comité Europeo de las Regiones, asamblea consultiva que reúne a los representantes locales y regionales de la Unión Europea, dando voz directa a los entes subnacionales dentro del marco institucional de la UE.

El jurado ha destacado su contribución a que las ciudades y regiones de Europa se integren en el proyecto común, haciendo posible que los ciudadanos puedan elevar sus problemas e inquietudes más cotidianos a las instituciones comunitarias, garantizando así que la legislación de la Unión Europea incorpore la dimensión territorial y respete el principio de subsidiariedad. En tiempos de complejidad y polarización, ha promovido el equilibrio, la escucha y la cooperación multinivel y transfronteriza. Así mismo, ha demostrado que la cooperación y la diversidad territorial son una fortaleza que hace a Europa más justa, realista y resiliente. Su acción encarna la unidad en la diversidad que sustenta la integración europea y es garante de la realidad de que Europa se construye también desde sus regiones y ciudades. Todos estos méritos —y más que atesora— le hacen, a juicio del jurado, merecedor del Premio Europeo Carlos V en su XIX edición.

El Comité Europeo de las Regiones (CdR) es la institución de la Unión Europea que, desde hace más de tres décadas, garantiza de manera estructural la participación activa de los territorios y de la ciudadanía en la construcción del proyecto europeo. Creado por el Tratado de Maastricht, el CdR nació con la vocación de integrar la dimensión local y regional en el proceso decisorio de la Unión, contribuyendo así a una Europa más democrática, cohesionada y cercana a los ciudadanos.

Tras la conmemoración de su 30º aniversario en 2025, el Comité Europeo de las Regiones representa hoy el resultado de una trayectoria institucional consolidada, marcada por una contribución continuada y creciente al proceso de integración europea. Durante estas tres décadas, el CdR se ha afirmado como el principal foro institucional de representación de los entes regionales y locales en la Unión Europea, permitiendo que las políticas europeas incorporen una perspectiva territorial realista, plural y basada en la experiencia directa de quienes gobiernan y gestionan los territorios sobre el terreno.

En una época marcada por la aceleración, la polarización y la tentación de respuestas simples a problemas complejos, el Comité Europeo de las Regiones ha representado una forma de hacer Europa basada en el equilibrio, la escucha, el consenso y la cooperación entre niveles de gobierno. Ha demostrado que la complejidad territorial no debilita a la Unión, sino que la hace más justa, más realista y más resistente. Esta visión conecta directamente con el legado político europeo que simboliza Carlos V: la convicción de que la estabilidad y la cohesión solo son posibles cuando se respetan las múltiples realidades que conforman el espacio europeo.

El CdR ha sido, además, una escuela de europeísmo práctico. En su seno, representantes de territorios muy diversos han aprendido a deliberar, a buscar consensos y a anteponer el interés general europeo a las legítimas particularidades locales. Esta pedagogía institucional, ejercida durante décadas, ha contribuido de manera discreta pero profunda a la consolidación de una cultura política europea compartida.