ACTIVIDADES

CONCIERTOS DE MÚSICA DEL EMPERADOR CORO AMADEUS DE PUEBLA DE LA CALZADA

Monasterio de San Jerónimo de Yuste,  19 de septiembre de 2026

El programa que presenta el Coro de Cámara Amadeus de Puebla de la Calzada ofrece diferentes enfoques de escucha bajo la premisa de rememorar el 500 aniversario del matrimonio entre Carlos I (Prinsenhof, 1500 – Monasterio de Yuste, 1558) e Isabel de Portugal (Lisboa, 1503 – Toledo, 1539). Estas notas al programa tratarán de orientar y destacar datos, lecturas o aspectos que podrían resultar relevantes a la hora de enriquecer esta audición.

A medio camino entre la fabulación y la realidad, será la figura del insigne Miguel de Cervantes encarnado por un actor quien, con su característica prosa, recuerde la historia de Carlos e Isabel distribuida en cuatro etapas vitales. Estas no obedecen a un patrón clásico de perfil positivista, con datos, fechas, y músicas síncronas a dicho momento, sino a la historia de amor que intuimos y percibimos a partir de documentos y testimonios de la época.

Nuestra secuencia programática propone así, músicas que irradian «afectos» universales que trascienden a la grandeza de los personajes: 1) los sentimientos en las primeras pasiones; 2) los del hombre adulto; 3) el destino y la pérdida del ser querido; y 4) los últimos años; recuerdo y reflexión. Cada bloque culmina con un pequeño epílogo religioso que equilibra y rinde cuentas morales a su contenido. Así, los excesos de la juventud concluirán con arrepentimiento (Peccantem me quotidie); los quehaceres de los días, con admiración (O gloriosa Domina); los designios del destino, con la fe (In manus tuas); y la reflexión adulta con recuerdo, reconocimiento y esperanza (Pulchra es).

Trasfondo religioso

Una segunda lectura conecta con la importancia de la religión católica y los valores que ayudaron a construir lo que hoy es España, Europa e Hispanoamérica. A través de varios cantos el programa se impregna de esta impronta subrayando la relevancia que en Extremadura tuvo la orden jerónima; y cómo esta, gracias al patronazgo real, posibilitó un florecimiento humanístico destacado y documentado en los cenobios de Yuste y Guadalupe. Estos centros religiosos dignificaron así sus oficios, misas y ceremonias con cantos de alto nivel artístico que hoy son objeto de estudio y recuerdo.

A este respecto conviene destacar que las tres monodias introductorias de los primeros bloques proceden todas de la colección de cantorales custodiada en el monasterio de Yuste (Requiem aeternam del E-CUYm/Cant 1; la antífona Magno Hieronimo y el himno Nunc sanctae nostra del E-CUYm/Cant 24, respectivamente). De igual modo, el responsorio In manus tuas de fray Melchor de Montemayor, transcrito del fondo de Guadalupe, testimonia en el programa tanto el legado musical que esta orden dejó en nuestra región como el pequeño guiño que desde aquí se rinde al nuevo año jubilar guadalupense.

Otras cuestiones

Explicadas ya las razones que motivan la estructura y el sentido del programa, atendemos ahora a otros aspectos del repertorio.

Con las polifonías religiosas que cierran los bloques (y abren el último) se pretende, por un lado, conectar una sucesión cronológica y estilística coherente; y por otro, reflejar con un incremento de armonías y ornato la majestuosidad creciente que los protagonistas de esta remembranza experimentaron en vida. Siguiendo estas premisas los primeros bloques cierran su serie significando la importancia de la escuela sevillana en la primera mitad del s. XVI apelando a las figuras de Cristóbal de Morales y Pedro Fernández de Castilleja («maestro de maestros»); ambos podrían haber sido testigos del enlace que hoy rememoramos. El tercero hace lo propio con un trabajo a 8 voces de Melchor de Montemayor que sirve para conectar el stile antico que aún se conserva en el fondo musical guadalupano con la transición al manierismo de principios del XVII. Finalmente, el último bloque reserva un lugar preferente a la polifonía de G. P. da Palestrina, todo un referente musical cuya valía técnica y estilística traspasó siglos, fronteras y concilios.

De otra parte, el repertorio profano amplía deliberadamente sus márgenes cronológicos para favorecer el discurso dramatúrgico. Junto a la célebre «canción del Emperador» Mille regretz, aparecen obras de Vázquez y títulos procedentes de diversos cancioneros, entre ellos los de Uppsala, Turín y Casanatense. Algunas de estas composiciones son hoy poco conocidas, pero contribuyen de manera decisiva a construir el pretendido relato emocional del concierto.

Finalmente, cabe destacar la relevancia que posee la presencia del pacense Juan Vázquez en este trabajo, pues la copla de su villancico En la fuente del rosel, es la que inspira el título del presente programa y sirve de base para el contrafactum final, creado expresamente para esta producción. Una nueva letra, al fin, que transforma la canción original en una evocación de Carlos e Isabel y que permite cerrar este recorrido de manera circular, regresando al punto de partida desde una perspectiva enriquecida ya por la experiencia de este concierto.